Quiero tener un millón de amigos

un millon de amigos - paraimagenes.com

Un millón de amigos – paraimagenes.com

 

Quiero tener un millón de amigos

 

Mirad cuan bueno y cuan agradable es que los hermanos habiten juntos en armonía.

sal 133.1

 

Este texto me ha hecho mucho ruido desde hace algunos días. Quizás sea por el largo tiempo que llevo sin ver a mi familia y amigos, o quizás sea porque llevo el mismo tiempo sin congregarme, la verdad no lo sé.c

Este texto vino a mi mente mientras reflexionaba en lo maravilloso que es poder contar con gente que te quiere, como la familia y los  amigos. Durante el tiempo que llevo en la antártica he recibido llamadas telefónicas y mensajes por whatsapp de algunos amigos. Lo curioso es que la mayoría son de diferentes congregaciones, incluso algunos de otros países.

Es genial poder contar con su apoyo, recibir una palabra de aliento, saber que te quieren y te extrañan. (Yo también los quiero y extraño.)

Desde que conocí a Cristo he podido visitar algunas iglesias. He visto diferentes formas de adorar, de cantar y predicar, he visto y oído diferentes posturas sobre las mismas doctrinas y siempre he estado abierto a escuchar todas y cada una de ellas respetando sus diferencias. Quizás eso me ha permitido tener un abanico tan diverso de amigos.

Es así como hoy puedo decir que cuento con amigos de diferentes congregaciones y diferentes formas de ver el evangelio. Esto me alegra mucho.

Pero también está la otra cara de la moneda. Una de las cosas que siempre me ha asombrado es la forma agresiva en que muchos “cristianos” entienden el evangelio. Es curioso ver como un mensaje que contiene tanto amor, en los labios de algunos “cristianos” deja ver entrelineas tanto odio y rencor.

Es increíble ver, a través de las escrituras, a Jesús compartiendo su mensaje con los más desdichados y excluidos del pueblo, mientras que hoy en día son algunos de sus supuestos seguidores quienes excluyen y hacen a muchos desdichados al no permitirles formar parte del cuerpo de cristo.

Me pregunto:

¿qué significado tienen realmente las palabras “ama a tu prójimo como a ti mismo” para ellos?

¿Qué sienten realmente quienes son apartados por ver las cosas diferentes?

 

Tengo una vaga idea, pero prefiero más que criticar, invitar a que mediten en esto:

Con mis amigos somos diferentes en muchas cosas, pero en una estamos de acuerdo: más son las cosas que nos unen en Cristo, que las que nos separan.

Como dijera Martin Luther King “tengo un sueño”

Pero mi sueño es diferente al suyo. Yo sueño con ese día en que los hermanos  podamos habitar en armonía y comunión, sin rencillas ni peles, aceptándonos y amándonos los unos a los otros tal cual somos, tal cual como Dios lo ha hecho.

¡Amémonos los unos a los otros!

 

Los últimos caballeros

Los últimos caballeros

afiche de la película - The last knights

afiche de la película – The last knights

¡Por fin una película buena!

Esa fue mi exclamación al terminar de ver “The last knights.” En los últimos días he visto un montón de películas fomes, pero este fue el quiebre de la mala racha.

Claro está, que no escribí este post por eso, más bien quise compartir con ustedes algunas similitudes que he encontré entre la película (¿ya les dije que es buenísima verdad?) y el evangelio (obviamente a la luz de mis ojos).

En una época medieval donde abunda la corrupción y escasea la ética, surge  cual rayo de luz en las tinieblas Bartok (Morgan Freeman), un guerrero con un código ético-moral demasiado estricto y recto para la época.

Quienes viven en sus tierras, bajo sus cuidados, más que señor, le reconocen como maestro. De entre sus discípulos-guerreros se destaca Raiden (Clive Owen) a quien Bartok considera su hijo y heredero, no solo de sus tierras sino de este estricto código de vida.

Todo parece estar bien para Raiden (ese soy yo en la película) hasta que el emisario del emperador Gezza Mott (Aksel Hennie) lo obliga a dar muerte a su maestro, tras un injusto juicio, en el cual Bartok no se defiende para resguardar la vida de su familia y sus discípulos-guerreros.

No conforme con la muerte de Bartok, a manos de Raiden, Mott intentará erradicar de la faz de la tierra el legado y enseñanzas del clan Bartok, por lo que obliga a su heredero legal Raiden, a los discípulos- guerreros y la familia de Bartok a dejar sus tierras despojado de títulos y cualquier sustento.

Una mano ensangrentada, con el corte que sella un juramento a muerte, es la escena que sigue a la muerte de Bartok. No es otro que Raiden quien espera bajo la lluvia, probablemente por largas horas. En sus ojos es posible ver la determinación. Ya está decidido, vengara la muerte de su maestro cueste lo que cueste.

Es la determinación de Raiden lo que asusta a Mott llevándolo al borde de la locura. Luego de un año ha convertido su castillo en una fortaleza impenetrable. Todo este tiempo el código de vida de nuestro guerrero ha sido puesto a prueba. Para cumplir su objetivo ha tenido que esperar y planificar. Finalmente cuando Mott baja la guardia recuperar el honor de su maestro.

Mi reflexión sobre esto es que Jesús vino al mundo para dar luz en un momento lleno de oscuridad. Dio su vida por nosotros, tras un injusto juicio. Buscando resguardar nuestras vidas no abrió su boca para defenderse. Con su muerte nos ha convertido es sus discípulos-guerreros al mismo tiempo que herederos de un estricto código de vida.

Para poder cumplir con este código de vida tan estricto muchas veces debemos hacer ciertos sacrificios. También nos vemos enfrentados a fortalezas infranqueables pero estamos conscientes  que no hacerlo atenta en contra del prestigio de nuestro clan, que no es el bortok sino el cristiano.

En fin, no me molestaría ser conocido como uno de los últimos caballeros (según mi traducción tarzanica de The last knights) mi única intención es no deshonrar el nombre de mi Maestro, quien vio en un “joven con el alma vacía” un digno heredero de su estricto código de vida.

Él medio una razón para vivir cuando mi vida estaba destruida. solo espero tener la determinación para seguir adelante cuando el código de este guerrero sea puesto a prueba.

¡Dios es bueno¡

El propósito del sermón

El propósito del sermón

En este post es parte de una serie de publicaciones que estamos preparando para ayudar a quienes tiene la intensión de aprender a predicar. En este post aprenderemos que es el propósito del sermón y cuán importante puede llegar a ser a la hora de preparar un sermón eficaz y con una estructura homilética.

 

¿Qué es el propósito?

El diccionario de la real academia de la lengua española RAE define propósito como:

Definición de propósito - RAE

Definición de propósito – RAE

 

Al respecto puedo decir que siempre he creído que todo lo que hacemos o decimos lo hacemos con la intensión de conseguir un objetivo. Nada de lo que hacemos es solo porque sí, lo hacemos con una intención, con un propósito, procurando alcanzar un objetivo.

Estoy completamente convencido de que al predicar buscamos alcanzar un objetivo, es decir lo hacemos con un propósito. El propósito es considerado el blanco al que apuntamos por lo tanto todo sermón deberá tener solo uno un propósito y muy bien definido.

 

¿Tan importante es el propósito del sermón?

Según James D Crane “después de la idoneidad personal del predicador no hay factor de mayor importancia en la preparación de un sermón eficaz que la determinación del propósito específico que el predicador se propone lograr con su mensaje”

Definir el propósito del sermón es algo tan importante que muchos autores recomiendan definir el propósito del sermón antes que cualquier otra cosa.

Respecto a eso debo decir que, en lo personal, no considero de forma tan estricta esta regla. Para mí, en lo que a preparar un sermón respecta, el orden de los factores no altera el producto, la falta de alguno de los componentes si.

El propósito es un componente del sermón homilético que no puede faltar, de ser así no tendríamos una razón para predicar, no sabríamos con certeza como comenzar ni como terminar nuestro sermón. Tampoco sabríamos que decir durante el desarrollo de nuestro sermón, solo hablar de todo un poco pero sin un objetivo claro, sin un propósito.

El predicador, cuando prepara un sermón siempre debe preguntarse:

¿Cuál es mi propósito en este sermón?

 

¿Si es tan importante en que beneficia?

Al definir el propósito del sermón le estamos dando un hilo conductor, algo que beneficia al predicador durante la preparación y desarrollo del sermón. Un sermón con un hilo conductor es más fácil de seguir mentalmente para el oyente.

Recuerda, el orden de los factores no altera el producto, pero si logras definir el propósito de tu sermón antes que otra cosa en tu sermón te ayudara mucho con:

 

  • La selección del texto.
  • La elección del tema, el asunto y la palabra clave.
  • La redacción de la proposición  e interrogante sermonaria y la oración de transición.
  • Determinar las divisiones principales y secundarias.
  • La elección de las ilustraciones.
  • La redacción de la introducción y la conclusión

 

Nota:

Todos los componentes de la estructura homilética están ligados, por eso uno repercute en todos los otros, el propósito no es la excepción.

 

¿Cuantos propósitos puede tener un sermón?

Solo uno. El propósito del sermón es algo así como el blanco al que apuntamos teniendo una sola flecha. Algo que podría parecer contradictorio al revisar la estructura homilética del sermón que utilizaremos para preparar nuestros sermones.

Todo sermón puede tener solo un blanco.

Todo sermón puede tener solo un blanco.

 

Al revisar nuestra estructura homilética del sermón podrían surgir preguntas como:

 

¿A cuál blanco debo apuntar?

¿Apunto al propósito genera?

¿Apunto al propósito específico?

¿Apunto a ambos?

 

Pues bien, ¡relájate! aun cuando esto parece algo confuso ahora,  en los próximo post aclararemos las diferencias entre propósito general y propósito específico, además daremos a conocer sus funciones dentro de nuestra estructura homilética.

Por ahora solo queremos que sepas cuán importante es definir un propósito para tu sermón y que tanto el propósito general como el propósito específico no puedan estar ausentes en tu sermón si quieres que este sea eficaz.

Recuerda, el orden de los factores no altera el producto, la falta de algún componente sí. Si tienes dudas sobre cuáles son los componentes que debe tener tu sermón te invitamos a leer sobre la estructura homilética del sermón.

Mi vuelta a mundo en 90 días

Mi vuelta al mundo en 90 días

Un viaje en la perfecta voluntad de Dios.

Un viaje en la perfecta voluntad de Dios.

Créanlo ustedes o no, este post no es una parodia del libro la vuelta al mundo en 80 días, (Dios me libre de cometer tal pecado) este es más bien un intento de homenaje, por todo lo que este libro ha inspirado en mi vida.

Hoy se cumplen 90 días desde que pise suelo antártico. Estoy completamente convencido que este viaje se encuentra en el centro de la perfecta voluntad de Dios. Lo sé porque he aprendido demasiadas cosas a través de todo lo que he vivido, hasta ahora, en este viaje.

Aclaro que estoy aquí por trabajo (un trabajo que jamás pensé que tendría) de otra manera nunca hubiese podido pagar un viaje de placer como este.

Recuerdo que siendo muy chico (no recuerdo que edad tenia, de verdad era muy chico) tuve mi primer encuentro con el que considero un libro genial. Fue a través del pasar de sus páginas que germinaron mis sueños infantiles de viajar y conocer el mundo. Por aquellos años daba lo mismo si era en bus, tren, avión o caminando, lo importante era viajar y conocer forma diferentes de ver la vida.

Pero desde el momento en que Cristo me llamo (a los 18 años), él me ha permitido recorrer parte de chile y argentina compartiendo el evangelio en diferentes lugares y predicar de diferentes maneras, algo que también me ha permitido conocer muchos hermanos y  muchas forma diferentes de ver el evangelio cumpliendo mi infantil sueño.

Podría decir que con todo lo que Dios me permitió conocer hasta antes de viajar a la antártica mi sueño estaba cumplido, (al menos en parte) pero este viaje ha sido realmente maravilloso.

Durante estos 90 días en la antártica, Dios me ha permitido visitar (técnicamente) Uruguay, china y Rusia, además de poder participar en el “Antarctica Marathon and Half Marathon” (una experiencia de la que seguro les contare algún día).

Las experiencias de vida que he ganado durante estos 90 días son impagables, creo que he crecido mucho como cristiano, predicador, esposo, padre, hijo, hermano y amigo. Estoy convencido que los que se van nunca regresan. Cuando viajas sales siendo alguien y cuando vuelves eres alguien diferente producto de las vivencias ganadas durante el viaje.

Sé que no volveré siendo el mismo, estos  días en la antártica no solo han sido una vuelta al mundo en 90 días, ha sido un viaje de un crecimiento espiritual tremendo, de alguna forma el cumplimiento de un sueño de infancia y una tremenda posibilidad de predicar el evangelio a través del deporte.

Estas son cosas que me embargan de una tremenda emoción, por eso quise compartirlas con ustedes, la unica frace que podria cerrar este post es:

¡Dios es bueno!

¿Que es la estructura homilética?

¿Qué es la estructura homilética?

En otros post hemos mencionado que un sermón efectivo posee una estructura homilética. A continuación daremos a conocer una definición de la tan nombrada estructura homilética, además de las partes que componen un sermón con una estructura homilética. Conocer estas partes es el primer paso que debes dar para comenzar a preparar tus propios sermones.

 

¿Qué es la estructura homilética?

En cinco minutos blog cristiano definiremos la estructura homilética como las partes que componen un sermón homilético.

Recuerda que en un post anterior cuando hablamos sobre ¿Que es la homilética? dijimos que:

La homilética dicta algunas reglas, o pasos… que se deben seguir para la correcta elaboración y desarrollo de un sermón.

Diremos entonces que todo sermón homilético debe estar compuesto por 4 grandes partes:

  • Un texto bíblico
  • Una Introducción
  • Un cuerpo (cuerpo del sermón)
  • Una Conclusión

 

Muchos son los predicadores que utilizan esta estructura homilética pero, aquí en cinco minutos blog cristiano, queremos presentarte una un poco más elaborada. Conservaremos como base la estructura antes mencionada y solo agregaremos algunas partes con el único fin de hacer más sencilla la tarea de preparar un sermón.

 

La estructura homilética que utilizaremos será la siguiente:

  • El propósito general
  • El propósito especifico
  • El texto bíblico
  • El asunto
  • El Tema
  • La introducción
  • La proposición sermonaria
  • La interrogante sermonaria
  • La oración de transición
  • Las divisiones principales
  • Las divisiones secundarias
  • Las ilustraciones
  • La conclusión

 

Si te fijas hemos destacado las partes que tienen en común ambas estructuras homiléticas, así podrás ver como este método solo complementa al anterior.

 

Más adelante, a través de diferentes post, explicaremos por separado y de forma sencilla la función que tiene cada parte de esta estructura homilética y sus respectivas características. Te aseguro que si sigues periódicamente nuestros post en poco tiempo podrás elaborar tus propios sermones.

Además de las funciones y características de cada parte que compone nuestro sermón con estructura homilética, encontraras también algunos ejemplos y ejercicios prácticos que te ayudara a internalizar de mejor forma los conocimientos adquiridos y al mismo tiempo comenzar a preparar tus propios sermones.  Al mismo tiempo que aprendes podrás familiarizarte con este sencillo y practico método para elaborar sermones.

En cinco minutos blog cristiano estamos convencidos que la mejor forma de aprender es haciendo, así que hemos preparado para ti una serie de ejercicios que te permitirán preparar tus sermones y aprender a la vez.

Animo sigue periódicamente nuestras publicaciones y más temprano que tarde te verás preparando tus propios sermones con estructura homilética.

¿Que es la homilética?

¿Qué es la homilética?

 

Si te estas tomando tiempo para leer este post y visitar cinco minutos blog cristiano, de seguro Dios ha puesto en tu corazón la intención de predicar y dar a conocer el mensaje de salvación.

Amigo debes saber que para hacerlo de forma efectiva necesitas algún conocimiento, básicos al menos, de homilética. Esta palabra la veras con frecuencia en nuestro blog pero…

¿Qué es la homilética?

En este post encontraras algunas de las definiciones para homilética, una breve descripción de su función e importancia para trasmitir el evangelio en la actualidad. Cabe señalar que pese a ser un sistema antiguo es muy efectivo.

 

¿Qué es la homilética?

  • Según Wikipedia la palabra homilética proviene del griego homiletikos y homileos que se puede traducir como reunión y conversar

 

  • También existen quienes consideran la homilética como, la rama de la teología pastoral, encargada de estudiar los sermones o discursos religiosos.

 

  • Además hay quienes definen la homilética como “el arte y la ciencia de predicar”.

 

  • Mientras que el Diccionario de la norma define Homilética como “la rama de la retórica que trata de la composición y la entrega de homilías o sermones”.

Pero en la práctica…

 

¿Qué función cumple la homilética en la predicación?

 

En la práctica, la homilética dicta algunas reglas, o pasos si se prefiere, que se deben seguir para la correcta elaboración y desarrollo de un sermón. Motivo por el cual si quieres predicar y dar a conocer el mensaje de salvación de buena forma, necesitas saber algo de homilética.

Diremos entonces que la función de la homilética es dictar los pasos que debe seguir quien ha sido escogido por Dios, para transmitir un mensaje, guiado por el Espíritu Santo, de buena forma.

 

¿Es tan importante la homilética para poder predicar?

¡Claro que sí! La predicación o sermón homilético fue la forma utilizada por Jesús y posteriormente por sus seguidores para trasmitir efectivamente el mensaje del evangelio. De ello dan testimonio las sagradas escrituras.

Es importante la predicación o sermón con una estructura homilética porque:

  • Es la forma en que predico Jesús.
  • Es la forma en que han predicado los seguidores de Jesús desde el principio del cristianismo.
  • Hace más efectiva la transmisión del mensaje.

 

Actualmente los cristianos, sin importar su denominación, seguimos utilizando el sermón con estructura homilética, que básicamente consiste en un discurso o conversación cuyo fin principal es dar a conocer el mensaje salvador del evangelio a través de algunos sencillos pasos.

 

¿Este antiguo sistema conservara aun su efectividad?

Es innegable que han pasado muchos años desde que Jesús y sus primeros seguidores comenzaron la difícil tarea de dar a conocer el mensaje de salvación a través del sermón homilético, pero eso no le quita efectividad, más bien nos convierte, hoy en día, en herederos de una tremenda tradición homilética. Herencia que recibimos de manos de grandes y destacados escritores evangelistas como lo son: Juan Wesley, Charles H. Spurgeon, y Dwight L. Moody, por nombrar algunos, ellos han demostrado con creses que la homilética conserva su efectividad.

De igual forma lo hace James D. Crane, autor algo más contemporáneo, a través de su libro “El Sermón Eficaz”, texto utilizado por muchos institutos bíblicos para el estudio de la homilética.

¿Pero será necesario usar la homilética para poder predicar?

La verdad es que no, muchos predicadores no la utilizan. Pero también es una realidad que muchos predicadores no son efectivos a la hora de transmitir el mensaje de salvación.

Por lo tanto te sugiero sin importar si estas comenzando a predicar o ya lo has hecho antes que de diques algo de tiempo para aprender homilética.

Recuerda,  La homilética es la rama de la teología pastoral que da las pautas a seguir para elaborar y dar a conocer un sermón de forma efectiva.

Dios ha confiado en ti para transmitir su mensaje y salvar muchas almas, así que si estás dispuesto a estudiar y preparar sermones más efectivos te invitamos a leer:

¿Qué es la estructura del sermón?

¿Como estudiar tu sermón?

¿Cómo estudiar tu sermón?

Sin importar si es un sermón nuevo o uno que has predicaste hace mucho tiempo y has guardado en el baúl de los recuerdos, siempre es recomendable estudiar tus sermones. Estudiar el sermón que vas a predicar tiene sus ventajas, da mayor claridad sobre el tema que expondrás, ayuda a calmar los nervios, te permitirá recordar con más facilidad los puntos relevantes durante el desarrollo del sermón,  además de ayudar con la efectividad.

La pregunta es ¿Cómo estudiar tu sermón?

Pues bien, en este post  encontraras algunos sencillos y prácticos consejos para estudiar tú sermón que te servirán a la hora de predicar. No es tan difícil como piensas ¡eso te lo aseguro! así que manos a la obra, y vamos a estudiar.

Tienes que leer tu sermón.

Para estudiar tu sermón, lo primero que tienes que hacer es leer completamente tu sermón. Esto te permitirá ver si el tema tiene continuidad temática, es decir que parte hablando de algo y termina hablando de ese mismo algo. Es muy común que los predicadores comiesen a predicar sobre un tema y terminen hablando de algo totalmente diferente, quienes acostumbran hacer esto restan efectividad a sus sermones, pues son muy difíciles de seguir mentalmente por el oyente.

Vuelve a leer tu sermón.

 Una vez que te has asegurado de que tu sermón tiene la continuidad temática que quieres te recomendamos leerlo una vez más. Mientras más veces lo leas será mejor, si lo haces veras como poco a poco las ideas se irán quedando en tu mente, en tu memoria, dándote un mayor manejo del tema.

En esta segunda lectura enfoca tu concentración en reconocer:

  • Las ideas principales.
  • Las palabras claves o aquellas donde quieres dar mayor énfasis.

Practica tu sermón.

Si te es posible léelo en voz alta y frente a un espejo como si estuvieras predicando, de lo contrario solo usa tu imaginación. Eso te permitirá practicar los cambios de ritmo y otros llamados de atención asociados a la vos o los movimientos de tu cuerpo que deberás usar durante el desarrollo del sermón para mantener la atención del oyente en todo momento.

Subraya tu sermón.

Otra cosa que te recomiendo hacer es subrayar tu sermón. Subrayar tu sermón te permitirá encontrar de forma fácil y rápidaen tu hoja, los puntos relevantes y las ideas principales que abordaras durante el desarrollo del sermón.

Procura no rayar ni destacar toda la hoja, más bien, solo aquellas palabras, frases u oraciones, que te ayuden a recordar rápida y fácilmente el punto que estas desarrollando, dentro del tema sobre el que has preparado tu sermón. Si rayas o destacas todo, luego no podrás encontrar nada en tu hoja, algo que aumentara  el nerviosismo y restara efectividad a tu sermón.

¿Debo aprender todo de memoria?

Si tu preocupación es aprender todo el sermón de memoria, ¡relájate! eso no es necesario. Cuando prediques lo harás con tu sermón escrito o el bosquejo de este. Podrás chequear visualmente durante periodos muy cortos tu bosquejo durante el desarrollo de tu sermón.

Deberán ser miradas muy cortas. Predicar es conversar, es un discurso, así que no tendrás mucho tiempo para detenerte a buscar en que parte del sermón vas o que idea es la que sigue, si así lo hicieras lo más probables es que pierdas la atención del oyente sin mencionar que tu nerviosismo aumentara.

Amigo estudiar tu sermón nunca es malo, es mejor que sobre estudio a que falte. Predicar trae consigo una gran responsabilidad, Dios te ha escogido para dar a conocer su mensaje, Él ha confiado en ti, por lo tanto te sugiero que estudies tu sermón lo más que puedas.

Lee tu sermón y asegúrate que tenga una continuidad temática, una vez que lo hallas hecho practica y destaca aquellas palabras, frases u oraciones que te ayuden a desarrollar tu sermón como si fuera un discurso continuado, sin grandes pausas.

Recuerda el estudio te ayudara mucho con el control de los nervios y la efectividad del sermón.

Amino estudia, predica, da lo mejor de ti y cuéntanos tu experiencia, de seguro le servirá a alguien más.

¿Como comenzar a predicar?

¿Cómo comenzar a predicar?

¿Cómo comenzar a predicar? esa es una muy buena pregunta y espero que en cinco minutos – blog cristiano puedas obtener la respuesta que necesitas algo que no me sucedió (al menos no cuando lo esperaba).

En este post encontraras algunos sencillos pero prácticos consejos que te ayudaran mucho en tu primera predicación, te aseguro que es bastante más sencillo de lo que piensas, así que ánimo, vamos a predicar.

Prepara tu sermón.

Mi primer consejo es que prepares tu sermón. Preparar un sermón es una tarea sencilla y compleja a la vez, para hacerlo debes tener algunos conocimientos básicos de homilética.

Durante la preparación y desarrollo de un sermón debes considerar dos grandes áreas, la espiritual y la técnica. Estas áreas, aun cuando está muy ligada la una de la otra, serán abordadas en este blog de forma separada, algo que haremos solo por fines pedagógicos, pero no debes olvidar unirlas a la hora de desarrollar tu sermón, de lo contrario podrías restaras efectividad a este.

Dijimos que preparar un sermón era sencillo, y te preguntaras porque, bien si sigues una estructura homilética te resultara muy sencillo (técnicamente hablando).

También dijimos que era algo complejo, y lo es, pues aun cuando sigues una estructura homilética te verás enfrentado a algunas complicaciones, pero no te preocupes, recuerda que en esta compleja tarea también está presente el componente espiritual. Cuando menos lo esperes Dios te ayudara a solucionar los problemas. (Nunca olvides que es Dios quien quiere transmitir un mensaje a través de ti, de seguro Él encontrara la forma de hacerlo, solo tienes que dejar que Él te guíe.)

 

Estudia tu sermón.

Una vez que tengas preparado tu sermón mi segundo consejo es que estudies tu sermón. Si el sermón lo has preparado tú de seguro conoces y dominas el tema sobre el cual habla, pero mientras más estudies más dominaras el tema. Dominar el tema es algo que te ayudara con el manejo de los nervios, nervios que de seguro sentirás si es la primera vez que predicas.

Si no sabes cómo estudiar tu sermón te invito a leer el post ¿Cómo estudiar tu sermón?

  

En los dos consejos anteriores te hemos dicho que hacer antes de subir al pulpito, pues bien, en los dos siguientes te diremos que hacer cuando ya estés ahí.

 

Relájate.

Nuestro tercer concejo para ti es que te relajes. Si has trabajado arduamente en la preparación de tu sermón y lo has estudiado, podríamos decir que has hecho un buen trabajo previo a la predicación, ahora solo te queda respirar profundo y relajarte y predicar.

Por lo general cuando predicamos por primera vez estamos muy pero muy nerviosos ¿Y como no estarlo? Son tantos ojos mirándote, todos están atentos a lo que dirás, como lo harás, pero no te preocupes tanto por eso, sé que es algo difícil pero trata del calmarte y solo da lo mejor de ti, no olvides que Dios está contigo, que es Él quien quiere transmitir su mensaje a través de ti.

 

Evita improvisar, apégate a lo planificado.

Cuando estés en el púlpito evita improvisar. Sin importar si es la primera vez que predicas o ya lo has hecho antes, improvisar aumentara el nerviosismo, así que mejor apégate al sermón que has preparado, a lo que has planificado, luego tendrás tiempo para revisar si lo has hecho bien o mal, por ahora apégate a lo que has preparado, a lo que tienes escrito (al bosquejo que has preparado).

Amigo, si te estas preparando para predicar por primera vez o estas comenzando a predicar lo mejor es que prepares tu propio sermón, a tu medida, con tus propias palabras, para tu personalidad. Estudia el sermón que has preparado lo mejor que puedas, antes de subir al pulpito y cuando este ahí solo relájate, apégate a lo planificado y todo estará bien.

Da lo mejor de ti antes y durante,  y veras que una vez terminada tu predicación la evaluación no será tan negativa, te aseguro siempre habrán cosas que mejorar, esa es la sensación de todos los predicadores una vez terminado su sermón.

Ánimo, espero que estos consejos te sirvan y no te olvides de compartir con nosotros tu experiencia.

 

¿Que es predicar?

¿Qué es predicar?

 

“Un viaje de mil leguas comienza con el primer paso”

Lao – tsé

Este post podría considerarse nuestro primer paso en este largo camino de intentar compartir contigo algunos conocimientos básico de homilética que te permitirán elaborar tus propios sermones.

En este post encontraras una breve y práctica definición para predicación, además conocerás la importancia de la predicación y la necesidad de estudiar algo de homilética.

 

¿Qué es predicar?

Tanto en la web como en los libros que tratan el tema, podemos encontrar diferentes y variadas definiciones sobre la predicación. Son tantas las definiciones que podemos encontrar, que decir tal o cual es la mejor, o la más acertada, no sería correcto, pero tampoco sería correcto comenzar a enseñar homilética sin dar una definición de predicación, por más básica que sea esta enseñanza.

Estamos consiente de que existen muchas definiciones para la predicación, también sabemos que la aquí planteada no es la mejor, ni la peor, solo la que consideramos más acertada para los fines pedagógicos que tiene este blog.

La tarea de seleccionar una definición no ha sido sencilla, pero luego de buscar y buscar, hemos decidido usar la dada por Lloyd M. Perry quien dice que:

“La predicación es la exposición de la verdad divina que hace el Espíritu Santo a través de una personalidad escogida por Dios con el fin de satisfacer las necesidades humanas”

Análisis de nuestra definición

Para analizar brevemente esta definición haremos una serie de preguntas al texto, preguntas que serán respondidas por este. De estas respuestas obtendremos algunas conclusiones, las que nos ayudara mucho en el crecimiento espiritual y técnico. (Solo espero no apartarme del propósito de este post, explicar a grandes rasgos que es la predicación)

¿Qué es la predicación?

“Es la exposición de la verdad divina”.

¿Quién la hace?

“El Espíritu Santo”.

¿Cómo lo hace?

“A través de una personalidad escogida”.

¿Quién escoge a esta personalidad?

“Dios”.

¿Con que fin [propósito] lo escoge Dios?

“Con el fin de satisfacer las necesidades humanas”.

 

Podemos ver entonces que el sermón depende directamente de la necesidad del oyente, que Dios quiere satisfacer. Para satisfacer la necesidad del oyente Dios lo hará  a través del Espíritu Santo, quien será el encargado de guiar a esa personalidad que Dios ha escogido.

 

Una tremenda responsabilidad.

La predicación es una labor de una tremenda responsabilidad. Esta es la figura, imagina que alguien tiene la necesidad de saber que Dios lo ama, pues bien Dios escogerá una personalidad que pueda transmitir este mensaje, para hacerlo, Dios inspirara al mensajero a través del Espíritu Santo, quien hará saber al oyente cuán grande es el amor que Dios tiene para él, si el mensaje es efectivo la necesidad estará atendida.

Ahora la pregunta es ¿Qué pasaría si el necesitado fueras tú? ¿No te gustaría oír el mensaje lo antes posible? ¡Recuerda, estas necesitado!

Mi respuesta es si. Yo quisiera recibir el mensaje lo antes posible.

Digo esto porque muchas veces pensamos que la predicación tiene lugar solo en el pulpito de la iglesia, pero en la práctica no es tan así. Me explico, En un post anterior al hablar sobre la homilética dijimos que era conversar, pues bien consideramos que predicar es conversar, hablar, sobre alguna verdad divina, el lugar no es lo importante, lo importante es el mensaje.

Recuerda, Dios quiere atender una necesidad, así que lo hará donde el considere el mejor lugar, el mejor momento y a través de la mejor personalidad que encuentre. Algo que no exime al predicador de preparar el mensaje, por el contrario deberá estar preparado en todo momento.

Predicar es dar a conocer el mensaje que Dios quiere dar a conocer, para satisfacer la necesidad del oyente, no importa si es desde el pulpito, la comodidad de tu casa, la micro o donde menos lo esperes. Lo antes mencionado lo vuelve una tarea de una tremenda responsabilidad.

Te invito a estudiar homilética eso te ayudara con la tremenda responsabilidad que has asumido al dar el primer paso en este largo camino de llevar almas a Cristo.

Ya soy blogger

 

soy blogguer

ya soy blogger

Ya soy blogger

 

¡Si amigos! créanlo o no ya tengo un blog.

 

¿Que es un blog?

Bueno según lo que he leído en internet, es algo así como un diario de vida donde puedes compartir información, algo como un cuadernillo donde escribes tus reflexiones pero no en un cuaderno, sino en una página web.

 

¿Por qué hice un blog?

La respuesta es sencilla, en un blog puedes publicar lo que quieras. Pues bien yo quiero publicar sobre el amor de Dios, y no solo eso, sino que también quiero compartir algunas de esas cosas canutas que día a día uno vive como muestra de su amor.

 

¿Qué si es enserio?

¡Claro que lo es!

Jajajajaja

¡Como que no me crees!

Es verdad. Mira, la idea es poder hablar del amor de Dios y como se manifiesta en nuestras vidas a través de esas pequeñas y grandes cosas que te hacen saber que él está ahí cuando lo necesitas.

 

¿Qué si es solo eso?

Mmm.. la verdad no, también quiero compartir algunas cosas que Dios me ha enseñado, algo así como un mini taller de teología práctica. Algo sin tanto rodeo, algo bien práctico, algo como un:

Jesús es verbo no sustantivo

acción y no solo palabras

Esos pequeños tips que uno necesita para hacer más efectiva la transmisión del mensaje del evangelio.

 

¿Qué espero conseguir con este blog?

 

Por ahora solo tres cosas:

 

1.- Persuadir a los lectores de que conocer a cristo es lo mejor que le puede pasar a alguien en la vida.

2.- Motivar a los lectores a que trabajen en la obra.

3.- Entregar algunas sencillas herramientas a quienes acepten el desafío.

 

(Quizás mas adelante aumenten los objetivos, pero eso solo lo dirá el tiempo)

 

¿Por qué se llama 5 minutos el blog?

Son barias razones, pero principalmente:

Cuando inscribes un dominio (el nombre de la página) lo ideal es que sea algo original y fácil de recordar para quienes siguen el blog. Lo único que se me ocurrió mientras lo inscribía, fue que muchas veces no tenemos tiempo para conectarnos y decimos

– me voy a conectar pero…

¡solo cinco minutos! (Jajajajaja nunca son cinco minutos).

Eso espero que sea este blog un me conecto cinco minutos pero que finalmente termines dedicando mas tiempo no a la lectura del blog, si no a adquirir herramientas para mejorar el trabajo que realizas en la obra.

 

Se recomienda escribir entre 600 y 1200 palabras en un post (también se le conoce como publicación o entrada). Si lo haces así, se supone que logras desarrollar bien el tema y el lector no se aburre. En promedio leemos entre 100 y 220 palabras por minuto, así que si sacas la cuenta veras que te tomara solo cinco minutos cada post. (Obviamente es un tiempo aproximado)

Además, es muy difícil mantener la atención de alguien en internet durante mucho tiempo. No importa cuán importante sea lo que tienes que decir, o cuanta necesidad se tenga de oír, solo tendrás cinco minutos para transmitir el mensaje.

 

Espero que sigan y compartan este blog con sus amigos.

aveces solo basta con retwittear o compartir en facebook para estar trabajando en la obra

#Comparte y #Difunde

La mies es mucha y los obreros son pocos… Lc.10.2

 

# comparte y #difunde.